lunes, 16 de agosto de 2010

capitulo 22


Capitulo 22




-Bueno, en realidad si, ellos se amaban demasiado, incluso hay personas que decían que eran personas predestinadas-dijo ella

-¿Y que paso?-dije intrigada

-Bueno todo cambio cuando, el padre de Elizabeth, le consiguió un prometido, no dejaran que saliera con Doncan, y ella se fue quedando con el cada ves mas, un día Doncan quiso ir a visitarla, fue hasta su ventana, pero ella no estaba sola, en realidad era su noche de bodas,  el no se había enterado de nada, y realmente, lo hirió mucho. Fue una de las cosas por las cual acepto ser tu prometido aunque no te conociera.-dijo ella a fuerzas, se notaba que no le gustaba hablar de eso, o por lo menos de la ultima parte

-Ah- fue lo único que me salio, solo había aceptado casarse ¿Por qué tenía el corazón roto?,  no sabía por que, pero al saber esa información tenía ganas de llorar, aunque el no me pertenecía, el amaba a Elizabeth, y no podía ser nada por evitarlo.

¿Por qué duele tanto? Ni siquiera lo aprecio, el no es nada para mi, pero el hecho de que ame a esa mujer me duele aun mas, ese imbécil de mierda, ¿Por qué me enoja tanto? Nunca quise casarme con el, este puede ser un momento, con para poder evitar mi boda sin amor.

-¿Abuela?-dije casi solo para mí

-Dime amor-dijo con cariño

-¿Por qué me duele tanto?-dije sollozando

-Por que lo amas-dijo ella despacio

Me quede muda, y suspire me senté en mi cama y limpie mis lagrima.

-Abuela yo no se si soy capaz de amar un chico como ese-dije

-TÚ tal vez no lo sepas, pero el amor, si lo sabe-dijo ella sonriendo

-No lo creo posible-dije.

La verdad nunca he sido capaz de experimentar el amor, estaba segura de cuando llegara iba a saberlo, pero esto es totalmente diferente, es muy difícil de entender, pero solo me da una teoría acerca de que es el amor, el amor es… basura, es un sentimiento patético que les da a personas que no piensas mas que en acostarse… esa es mi definición del amor.

-Pues créelo amor-dijo ella

-Si claro como digas abuela-dije saliendo del cuarto, ni siquiera me moleste en ponerme los zapatos

Cuando baje a la sala, había demasiadas personas, todas debían ser parte del personal de esa bruja.
Todos estaban trabajando en lo que podían, algunos aun seguían bajando el equipaje de ella, ¿Cuánto tiempo se planea quedar esa bruja? Maldición esto no puede ser peor.

Me dirigí a  la enorme biblioteca, por suerte no había nadie, me senté a un lado de la ventana, viendo el gran patio lleno de naturaleza. Vi a Doncan fuera, dando un paseo, quise gritarle decirle que me esperara, pero Elizabeth llego corriendo detrás de el, y el paseo de el solo se hizo para dos personas.

Ese idiota, pedazo de imbécil, tienes una prometida ¡aquí!, diablos jamás, me había puesto tan celosa, y desde luego jamás sería la prometida de ese estúpido. ¿Qué estaba pensando?

Suspire sonoramente.

-¡Demonios! Necesito salir un rato de esta casa-dije para mí

Salí y me dirigí de nuevo a mi habitación tome mis zapatos, mis llaves del auto y Salí de casa.
Mientras volvía a bajar por la sala, choque con Doncan que me miro sorprendido para luego sonreír. Lo mire con cara de asco y odio, y continúe con mi camino, el tomo mi brazo antes de dar otro paso.

-¿A dónde vas?-dijo el impaciente

-Te importa, me duele el brazo-dije el lo sonto instintivamente- Mira Doncan no te incumbe ¿si? Solo saldré un rato

-Pero…

-Adiós-dije yéndome

Entre al auto, y tome carretera, no sabía a donde llevar solo sabía que quería un helado de fresa. Cuando termine con mi antojo regrese a casa, donde estaba en completo silencio pero las personas seguían trabajando. Que exhausto.

-¿Courney?- dijo el que yo creí que era el mayordomo, hasta que lo reconocí

-¡OH por Dios! ¿Que haces aquí?

lunes, 2 de agosto de 2010

Capitulo 21

-¡Ya ha llegado su Majestad la Reina Elizabeth!

Doncan y yo, después de habernos mirado a los ojos fijamente, la apartamos, estaba segura de que estaba sonrojada.

Mis abuelos, llegaron los mas rápido posible a recibir a esa señora, que no había signos de vida de parte de ella, ¿Qué aspecto tendrá? Me pregunte. Debía ser una anciana con arrugas, de las que parecen más que su propia edad.

Empecé a reír sola por debajo.

-Cálmate, se que eres verdaderamente loca, pero este es un momento demasiado importante, así que guarda silencio-dijo Doncan detrás de mí.

Bufé y deje de reír, solté un leve suspiro y enderece mi postura.

Oí como unos zapatos de tacón, se aproximaban a un paso algo rápido, por el camino de piedras del jardín central.
Sentía nauseas ¿Un vampiro puede vomitar? No estaba segura, pero lo que sentía no era algo muy bonito que digamos.

Los pasos se detuvieron ante la puerta delante de nosotros, mi respiración se entrecorto, esa tal Elizabeth era todo un clon de… de mi, se veía incluso mas joven que yo. Mire a Doncan que la miraba como idiota, senti celos por primera ves en mi vida a causa de el… Realmente lo odiaba, o eso creía.

Bufé, por supuesto que lo odio.

El me miro y me sonrió, parecía que sabía lo que pensaba, me voltee rápidamente y mi pulso se descontrolo. Maldito ¿Cómo lo hace?

La Reina Elizabeth se acerco a mi, se poso al frente mío y me sonrío de una forma hipócrita.

“¿Asi que me veo asi cuando sonrio? Carajo”-pensé
Hice una reverencia, y le sonreí de la misma forma. Ella me miro sorprendida, y volteo a ver a Doncan, al que le sonrío con ¿Cariño? ¿Amor?, su sonrisa se fue haciendo mas grande hasta mostrar sus dientes.

-¡Doncan!-dijo ella abrazándolo como niña pequeña- Te he extrañado tanto, la verdad siempre pienso en ti-dijo ella dándole leves besos en los labios.

Quería caer sobre ella y romperle su maldita nariz, esa maldita era toda una zorra, ¿No era ella la que también apoyaba este compromiso? Trague saliva, tratando de controlarme.

Mire Doncan y el la miraba de la misma forma, sentí como quería llorar, romper todo lo que estaba a mi alrededor, decirle maldiciones.

Elizabeth me miro, y sonrío de una forma que me atraía a romperle la cara. Se poso de nuevo frente a mí, y dejo su rostro a escasos centímetros del mío.

-Te diré que yo era la prometida, de Doncan antes y no estoy dispuesta a dejártelo, es por eso que me quedare a su lado hasta que terminemos casándonos y por supuesto serás mi dama de honor-dijo ella riendo, apreté mis puños

“Contrólate, además a ti no te gusta Doncan, bueno tal ves un poco pero es arrogante, te haría un favor si ella se lo queda”-pensé y sonreí ante la idea

-Además no creo que tengas experiencia en tu sabes…”Eso”-dijo ella en mi oído, demasiado bajo. –dijo ella

Me quede en blanco, esta perra, me las va pagar.

-Tu no sabes nada de mi, podría ser que se mas de lo que te imaginas-mentí, aun era virgen, tuve pocos novios de larga relación pero cuando llegaba al punto de que me pedía sexo, temía y terminaba con el.

Ella empezó a reír maliciosamente.

-Si me disculpas me iré a mi habitación-dije, dando media vuelta y mire de reojo a Doncan que me miraba con preocupación, parecía que me seguiría pero Elizabeth lo tomo del brazo y se fueron en dirección opuesta a mi.

Me volví a girar y llame a la abuela, que se puso a mi lado rápidamente y nos fuimos a mi habitación. Cuando entramos, me quite los zapatos los tire, y me acosté en la cama.
La abuela se sentó al lado mío, y empezó a acariciar mi cabello.
Me levante y me puse en su regazo, quería llorar pero no enfrente de ella.

-¿Es verdad que están comprometidos?-dije con un hilo de voz y sin mirarla a los ojos

Ella suspiro

-Si pero fue hace mucho tiempo, pero no pudieron casarse, sus padres se los impedían, tenían que casarse con los que elegían no con los que ellos quisieran… y

-Espera… acabas de decir que ellos se amaban de verdad, ¿ellos mismos querían casarse?

-Bueno…